Ilustración editorial de mantenimiento de un portafiltro

Retira los restos del uso diario

Vacía posos y bandeja, retira la leche y limpia las piezas correspondientes. No basta con que el frontal parezca limpio: revisa los recipientes donde queda humedad. Deja secar lo que el fabricante permita retirar.

En una máquina manual, limpia cesta y portafiltro. En una de cápsulas, vacía el recipiente usado y revisa las indicaciones del cabezal.

Sigue el procedimiento de almacenamiento

Consulta qué hacer con depósito, filtro y circuito si la ausencia va a ser larga. Algunas máquinas incluyen instrucciones específicas para almacenamiento o transporte. No intentes vaciar circuitos internos mediante métodos improvisados.

Retira el café del depósito solo del modo permitido y evita introducir objetos cerca del molinillo. Conserva el grano que vayas a guardar en condiciones adecuadas.

Apaga de la forma indicada

Completa el apagado y sus enjuagues antes de desconectar, cuando corresponda. Revisa las recomendaciones eléctricas del aparato. No lo cubras ni encierres mientras haya piezas calientes o húmedas.

Guarda los limpiadores y accesorios sin dejarlos dentro de depósitos o piezas que puedan confundirse al volver.

Prepara la puesta en marcha

Al regresar, renueva el agua y realiza los enjuagues o la preparación de filtro que indique el manual. Comprueba que todas las piezas están colocadas y que no hay restos u olores extraños.

La guía de limpieza ayuda a organizar las tareas, pero el procedimiento de tu modelo decide qué se puede desmontar y cómo.