
Prepara café y agua con una referencia
Pesa la cantidad de café y el agua que vas a utilizar. Empieza por la receta del fabricante o del tostador para tu tamaño de prensa y ajusta después al gusto. Una molienda adecuada reduce problemas al filtrar, aunque no elimina todo el sedimento.
Comprueba que el vidrio y el filtro están intactos. Coloca el equipo sobre una superficie estable antes de añadir agua caliente.
Deja que el café infusione
Moja el café de forma uniforme y sigue el tiempo de la receta elegida. No hace falta remover continuamente. Mantén el mismo procedimiento durante varias pruebas para saber qué efecto tiene cambiar dosis o molienda.
El agua, el tueste y la concentración también cambian la taza. Si el resultado no te gusta, no atribuyas todo al tiempo sin revisar esos factores.
Prensa sin forzar
Baja el émbolo con suavidad. Si encuentras mucha resistencia, detente y revisa el procedimiento de forma segura. Empujar con fuerza un recipiente de vidrio lleno de agua caliente puede provocar un accidente.
Sirve el café con cuidado y evita agitar el fondo si prefieres menos sedimento. Si no vas a consumir toda la cantidad, pasa la bebida a otro recipiente adecuado.
Ajusta cuerpo y limpieza
El filtro metálico deja una sensación distinta de la del papel. Esa textura puede ser una ventaja si te gusta una taza con cuerpo. Para un resultado más limpio, compara con Chemex u otro método de papel.
Desmonta las piezas que permita el fabricante, limpia los restos y deja secar. La Chambord es una de las opciones del catálogo para este método.
